lunes, 25 de abril de 2011

Ni Arte ni Cultura

Todo arte es fruto del proceso creativo del ser humano, por tanto, cualquier cosa puede ser tomada como algo artístico si uno se lo propone y tiene imaginación. Tildar de arte a semejante patraña es un insulto a la inteligencia y, sobre todo, a la capacidad de razonamiento que nos diferencia, aunque no tanto, de los demás animales. No deja de sorprenderme tamaña contradicción en el hecho de que sean los amigos de la tortura los que se creen superiores a los otros animales y con derechos sobre ellos, los que menos uso hagan de esa cualidad que los pone por encima. Porque ése es el pensamiento de los torturadores, el creerse superiores y ante todo dar por hecho que la superioridad otorga poder sobre lo inferior.
El toreo es una tradición muy antigua, de eso se valen sus defensores, como si fuera algo positivo. Han olvidado que la tauromaquia es tan, tan antigua, que proviene de una época con una moral muy cuestionable: la de la Inquisición, el racismo, las hogueras y la pobreza, la de la subyugación y destrucción de pueblos y culturas diferentes, de la violación y los mestizajes no reconocidos, del genocidio de millones de seres humanos, de la quema de libros, de la intolerancia.
¿Por qué, pues, se valen de la tradición para justificar la tortura y la violencia gratuita? ¿No es precisamente eso una prueba más de que es una práctica aborrecible y que urge relegarla a un pasado escabroso?
Se habla de cultura… y la gente apenas es consciente de lo que significa esa palabra. La cultura no es música, no es arte, no es literatura, no es danza, no es tortura; la cultura es todo aquello que hace al Hombre más grande, lo que enaltece la inteligencia, lo que hace prueba indiscutible de que somos seres pensantes. La cultura es aquella literatura que te lleva a leer más, aquella música que te hace soñar, aquellas pinturas que te llegan al alma… La cultura es todo aquello que hace que un ser vivo medite, reflexione, mire hacia dentro, haga uso de su cerebro. La cultura es todo aquello que hace avanzar a una sociedad, que enriquece al pueblo y a la civilización. La cultura es todo aquello que ayuda, no que destruye.

Una de las argumentaciones más manidas de los defensores de la tauromaquia es que sin las corridas de toros la especie se extinguiría. Bien, lo primero de todo es que el toro de lidia no es una raza aparte, es una mezcolanza, un mestizaje que nunca ha llegado a aposentarse formalmente. Los toros bravos ya existían.
Los que defienden la tauromaquia valiéndose de este argumento son unos hipócritas. Eso es lo que son; porque no les importa la suerte del toro, sólo su propia suerte, su dinero, su divertimento… ¿Por qué desaparecería el toro de lidia si no hubiese corridas de toros?, pues simplemente porque a nadie le interesaría conservar esa “raza” si no se le permite jugar con ella. No hay más.
Otra argumentación es que el toro de lidia vive en libertad, en las dehesas, no como los animales de granja, que viven continuamente maltratados.
Lo único que quiere decir esto es que los animales de granja también son maltratados, cosa que no exime al ganadero y criador de toros, ni al torero, ni a la afición, de sus crímenes. Lo único que viene a decir esto es que los animales de granja deberían también vivir, como mínimo, como los toros en las dehesas.
Por último, el «¿y a ti que te importa? Respétame». Bien, respétame y déjame matar tranquilo. Un motivo ya más egoísta en contra de este despropósito puede ser el hecho de que cada español contribuya, obligatoriamente, a esta masacre sin sentido con 54 euros anuales. Un dinero que bien podría usarse para ayudas sociales o incluso para la promoción de una verdadera cultura, de la literatura y el Arte.

«La conmiseración con los animales está íntimamente ligada con la bondad de carácter, de tal suerte que se puede afirmar seguro que quien es cruel con los animales, no puede ser buena persona. Una compasión por todos los seres vivos es la prueba más firme y segura de la conducta moral».
(Schopenhauer)


«La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que son tratados sus animales».



«El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla».

(Ghandi)


«La exaltación máxima de la agresividad humana».

(Félix Rodríguez de la Fuente)



«Es más fácil explicar el porqué de una guerra que la presencia de público en las gradas de la plaza celebrando el dolor y el asesinato».

(Eduardo Lamazón)